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La revolución de la IA y el marketing para robots

Sergey Osipov
5
min de lectura

Hace poco tuve una fantástica conversación en el pódcast "Made in Cyprus" sobre el futuro de la IA, el marketing y la creación de empresas globales desde esta increíble isla. Para quienes quieran conocer toda la conversación, recomiendo ver la entrevista completa.

Si tienes poco tiempo, aquí tienes un resumen de las principales ideas que compartí.

La conversación aclaró algunas de mis convicciones sobre nuestro futuro. Vivimos una nueva revolución industrial impulsada por la IA. Es un cambio fundamental que nos obligará a aprender a hacer marketing para robots y a dar más valor a capacidades humanas como la creatividad.

¿Por qué crear una empresa tecnológica global desde Chipre?

A menudo me preguntan por qué llevo más de diez años en Chipre. La respuesta está en una paradoja. Vivir en un mercado enorme como Nueva York o Londres te lleva de forma natural a centrarte en ese mercado local. Chipre, en cambio, es tan pequeño que casi no constituye un mercado.

Esto te obliga a pensar de forma global desde el primer día. No tienes otra opción. Libera tu imaginación para crear algo para todo el mundo y, en mi experiencia, esa libertad es una ventaja estratégica. Es una incubadora de ambición global.

¿La IA nos quitará todos los trabajos?

Es la gran pregunta que todos se hacen, y el miedo es comprensible. Pero yo lo veo de otra manera. La historia muestra que las revoluciones industriales no eliminan el empleo a largo plazo: lo transforman y crean nuevos puestos. La máquina de vapor y la electricidad generaron temores parecidos, pero dieron paso a periodos de enorme crecimiento y oportunidades.

Esta es mi opinión:

  • La IA se encargará de las tareas lógicas y repetitivas. Esto libera el potencial humano para un trabajo más complejo y creativo.
  • Surgirán nuevas profesiones. Hace unos años, ¿quién habría imaginado un puesto como "responsable de ética de la IA"? Aparecerán más profesiones nuevas.
  • El futuro está en la colaboración. Los equipos con más éxito serán aquellos en los que las personas utilicen la IA para ampliar sus propias capacidades.

¿Cómo haces marketing para un cliente que no tiene emociones?

Esta es mi reflexión más importante para quienes se dedican a los negocios: pronto destinaremos la mitad de nuestros presupuestos de marketing a clientes que no son humanos.

Nuestros asistentes de IA pronto harán muchas de nuestras compras rutinarias, desde reservar billetes hasta comprar alimentos. Esto lo cambia todo, porque los robots no "compran" como nosotros.

Piensa en lo que esto significa:

  • La primera página de resultados de búsqueda deja de ser relevante. Un robot analizará las 17 páginas de datos en medio segundo. Pagar para estar el primero no sirve de nada.
  • La identidad visual de marca pierde importancia. Tu ingenioso logotipo y tu bonita combinación de colores no significan nada para un algoritmo.
  • Las compras impulsivas desaparecen. Un robot toma decisiones basadas únicamente en la lógica y los datos, no en las emociones.

Las nuevas reglas de la "marca para robots" serán:

  1. Interfaces con abundancia de datos: Proporciona datos claros y estructurados mediante API, que las máquinas puedan leer y comparar con facilidad.
  2. Confianza verificable: Las reseñas objetivas y los datos transparentes serán tus recursos más persuasivos.
  3. Transparencia radical: Ganará el producto cuyos datos demuestren que es la opción más lógica para las necesidades del usuario.

¿Qué habilidad deberíamos aprender todos?

Durante el último año, todo el mundo decía: "Aprende ingeniería de prompts". Pero es una habilidad temporal. A medida que la IA sea más inteligente, no necesitaremos instrucciones especiales; simplemente hablaremos con ella.

La habilidad más importante, la que un robot no puede reproducir, es la creatividad. Es nuestra capacidad de imaginar, resolver problemas de nuevas maneras y adaptarnos al cambio constante. En un mundo automatizado, nuestra imaginación se convierte en nuestro mayor recurso económico. El futuro pertenece a las personas creativas.